Después de haber sido seleccionado como uno de los cinco finalistas de la provincia de Misiones, Colmena continuó la formación del programa NAVES y avanzó hacía los cuartos de final, semifinal hasta llegar a la gran final nacional naves 2020.

Después de haber sido seleccionado como uno de los cinco finalistas de la provincia de Misiones, Colmena continuó la formación del programa NAVES y avanzó hacía los cuartos de final, semifinal hasta llegar a la gran final nacional naves 2020.

En la ocasión Silvia Torres Carbonell, directora del Centro Entrepreneurship del IAE Business School enfatizó que el jurado decidió destacar a Colmena por el impacto de la economía colaborativa y la tecnología Blockchain para la recuperación de residuos.

El lema de Colmena es transformando residuos en oportunidades por el gran desafío que tiene la humanidad de reducir al cincuenta por ciento la emisión de gases de efecto invernadero hasta el año dos mil treinta para evitar una posible catástrofe ambiental, que ya se está comprobando muy de cerca con la falta de agua y los incendios en varios lugares. Una forma de lograr este desafío es transformar rápidamente el modelo productivo lineal actual donde se extrae recursos, se procesa, se utiliza y se desecha, por un modelo de economía Circular que maximice el uso de los recursos naturales extraídos aplicando la tecnología para establecer métricas y objetivos.

Es por eso que hace un tiempo desde la Fundación para el Desarrollo Colaborativo comenzaron a trabajar profesionales de distintas áreas, ingenieros, economistas, abogados, industriales para construir Colmena, una plataforma digital disruptiva con características de red social y funcionalidades de la Economía Colaborativa que involucra a todos los actores de la economía circular, abastece con materia prima de buena calidad a la industria recicladora, permite a las instituciones compensar su pasivo ambiental y a los generadores permite convertir sus residuos en activos. 

Para incentivar la acción de recuperación de residuos, se desarrolló la criptomoneda JellyCoin que se emite a través de un algoritmo llamado a prueba de ingreso de residuos - PoWi -, toda la información de esos residuos ingresados como la cantidad, el origen o el tipo, se registra de forma transparente y segura con la tecnología blockchain, con esta información es calculada la huella de carbono y por cada Ton de CO2 recuperado se genera un certificado digital que pueden ser adquiridos con JellyCoin por las instituciones para compensar su Pasivo ambiental, esos jellycoin utilizados para adquirir los certificados se queman para equilibrar el sistema monetario jellycoin.

El usuario domiciliario mediante la App Colmena recupera sus residuos recibe JellyCoin por el material y por el transporte que realiza hasta un punto de recolección, puede transportar los residuos de otros usuarios registrados en la plataforma o incluso puede dedicarse solamente a la recolección.

Los grandes generadores pueden contratar un módulo Premium de gestión interna y trazabilidad de sus residuos y los emprendimientos industriales pueden contratar un módulo Factory para recibir los residuos que van siendo recuperados. 

Mediante el apoyo del Ministerio de Industria del gobierno de la provincia de Misiones se encuentra en estado avanzado el desarrollo de un producto mínimo para el registro de residuos, la localización de los puntos de recolección y el informe de impacto Ambiental. Desde el sitio proyectocolmenar.org se puede descargar el whitepaper con datos técnicos de la criptomoneda JellyCoin.

La ciudad de Posadas Misiones genera treinta y cinco toneladas de plásticos diarios aproximadamente y alcanzando al veinte por ciento de la población de Posadas se podría recuperar cerca de 600 toneladas de plásticos en un año lo que significaría 3600 Ton de CO2 recuperado además del impacto social y económico en la región.

Esperan que en el año dos mil veintiuno Colmena esté completamente operativo en la ciudad de Posadas y para el dos mil veintidós finalizar los módulos avanzados, consolidar la criptomoneda JellyCoin y el certificado de Huella de Carbono de residuos recuperados para luego expandirlo hacia otras ciudades y mercados de Argentina y América Latina.

Solamente tendrán sentido otros proyectos de vida, si juntos logramos resolver la problemática ambiental.